Para bien o para mal, cualquier persona que haya estado en mi oficina más de 5 minutos sabe que mientras trabajo escucho Bachata. También me gusta bailar a su ritmo; lo cual no hago nada bien, y por eso tomo clases semanalmente con la gran Laurel Card…y así mejorar mis habilidades. ¿Cómo un Gringo tradicional llegó al mundo de la Bachata? Bueno, en un principio me interesé en la Bachata principalmente para impresionar a mi hermosa esposa bailando en nuestra boda;) Pero también podemos agradecer al sistema de inmigración de Estado Unidos y a la diáspora dominicana por este placentero aporte a la cultura americana.

Bachata, que se traduce al lenguaje coloquial en “fiesta” o “celebración”, es un género de música y baile latino que se originó en las zonas rurales y barrios pobres de Republica Dominicana, en la primera mitad del Siglo XIX. Al principio de su origen la Bachata estaba marcada por un fuerte énfasis en las guitarras y desgarradoras canciones de amor como base. Algunos comparan sus orígenes con la forma en que el Blues se desarrolló en los Estados Unidos. (Aunque debo decir que la Bachata es un poco más optimista que el Blues. Por ejemplo, incluso cuando las letras de las canciones de esta describen la traición de un esposo o pareja; lo cual sucede frecuentemente, siguen siendo dulces). También la naciente Bachata; al principio, tenía un estigma social. Según se dice, El Dictador Dominicano Rafael Trujillo despreciaba la Bachata, asociándola con los pobres iletrados de zonas rurales (solo una de las tantas cosas que trataron de eliminar brutalmente para crear una sociedad moderna).

Subsiguiente al asesinato de Trujillo en 1961 y la agitación social y política que siguió su muerte, decenas de miles de dominicanos huyeron del país hacia los Estados Unidos. Más dominicanos arribaron en los 80 (entre ellos la familia de nuestro amado asistente jurídico, Alba José) debido a la Crisis de la Deuda Latinoamericana; comúnmente conocida en esa parte del mundo como: la “Década Perdida”. Una gran porción, como otros incontables grupos de inmigrantes antes que ellos, arribaron a Nueva York y se asentaron allí, muchos en vecindarios del Bronx y Upper Manhattan tales como Harlem y Washington Hights. En estos vecindarios, los inmigrantes dominicanos fueron expuestos a otros ritmos musicales como R&B, Soul y un nuevo género llamado Hip-Hop. A la vez, jóvenes inmigrantes dominicanos y la primera generación de 

dominicanos-americanos comenzaron a fusionar el baile y la Bachata tradicional con estas influencias americanas. A este estilo se le llamo “Bachata Urbana”.

La Bachata Urbana produjo estrellas pop crossover como Romeo Santos, Toby Love, Prince Royce y Xtreme. Estas estrellas, bilingües y con conocimientos tanto de la cultura americana como dominicana, fueron capaces de reinterpretar esta música para una audiencia mayor. Al principio del 2000, la banda de Romeo Santos; Aventura, llegó a la cima de las listas de música pop con su sencillo “Obsesión” (una canción acerca de un hombre que está obsesionado con una mujer que ya tiene novio). “Obsesión” alcanzó el #1 tanto en Europa como en los Estados Unidos. Mientras la Bachata ganaba más popularidad que nunca y evolucionaba, derramaba su identidad de clase baja para convertirse en un poderoso símbolo de la patria y la cultura dominicana.

Hoy día, la Bachata es un fenómeno pop a nivel mundial, junto con la Salsa y el Reggaeton; discutiblemente los ritmos latinos más infundidos. En casi cualquier ciudad latina, americana o europea puedes encontrar un lugar donde escuchar y bailar Bachata. Por ejemplo, hace algunos años el autor estaba de vacaciones con la familia en Paris. Caminando cerca de Pont Neuf, él escuchó el inconfundible sonido de la guitara y la letra de una canción de Aventura. Él miró hacia el muelle debajo de la calle para ser placenteramente sorprendido al presenciar toda una fiesta al ritmo de Bachata en la orilla del Seine. Aparentemente esto es común en ciudades a través del mundo como lo evidencian videos desde Moscú, Londres y Tokio. Claramente, al igual que los inmigrantes dominicanos que ayudaron a construir América en décadas pasadas, la Bachata ha recorrido un largo camino desde sus humildes orígenes en las zonas rurales de República Dominicana.